El fin de la privacidad

Internet, una ventana al mundoEl grado de privacidad en Internet ha sido siempre un tema de controversia y debate. Cada vez son más los servicios y herramientas online que ofrecen al usuario espacios donde compartir cada cosa que hace, piensa o dice. Al mismo tiempo, la legislación del mundo virtual sigue una tendencia a la apertura total, que le permita hacer un seguimiento de cada usuario de la red.

Internet y la privacidad

El origen de Internet fue una necesidad de establecer comunicaciones. Cuando la comunidad civil pudo disfrutar de este invento, el concepto de comunicación entre personas y grupos vivió una transformación. Internet supuso comunicar en tiempo real con personas conectadas a la red desde distintos puntos del planeta. Con este hecho como excusa, se extendió también la certeza de que el invento permitía expresarse en cualquier término, con el “todo vale” y la armadura de la privacidad como defensa.

Durante años, mientras la carrera virtual se desarrollaba, los usuarios han interactuado en Internet atendiendo en mayor o menor grado a las cuestiones de privacidad e incluso a la legislación de los países desde donde conectaban.
Para un recién llegado a la red, la impresión era entrar en tierra de nadie, donde todo estaba permitido porque nadie podía saber quién estaba detrás de los comentarios o el material compartido.

La privacidad y la legislación en Internet

En la carrera de Internet, es un hecho que la legislación siempre ha estado un paso por detrás de los usuarios y sus tendencias. Como también lo es que cada vez surgen más leyes que pretenden limitar las libertades virtuales de los usuarios, basándose en un principio de seguridad cibernética.

La más reciente de estas leyes es la CISPA (acrónimo de Cyber Intelligence Sharing and Protection Act). La ley pretende que los sitios web con servicios de correo electrónico y las redes sociales puedan interceptar todo el contenido compartido por los usuarios. Este contenido podrá ser posteriormente investigado por cualquier gobierno que lo requiera. Las justificaciones para la ley son la seguridad cibernética y el control de infracciones de copyright. Los contrarios a esta nueva legislación ¬–usuarios, generalmente– hacen notar que la ley se ampara bajo esas justificaciones para limitar o desaparecer la privacidad de los usuarios.
En cualquier caso, es importante recordar que la mayoría de las conexiones a Internet se realizan desde dispositivos registrados a nombre de personas físicas –especialmente en países como España– por lo que la privacidad en Internet nunca ha tenido mucho que ver con el concepto de privacidad de la vida física.

La pérdida de privacidad: un acto voluntario

Más allá de las leyes que hacen despertar el descontento en muchos usuarios de Internet, la disminución de la privacidad en la red tiene otra razón aún más sorprendente. Muchos expertos destacan que es el propio usuario el que se expone en la red, sin atender lo más mínimo a su privacidad. Un ejemplo constante es el del proceso de registro en algún servicio, sitio web o red social. La mayoría de los usuarios acepta las condiciones de uso del servicio sin tan siquiera leerlas. Esto lleva a una aceptación voluntaria de la pérdida de privacidad en la red.

La privacidad en Internet es un concepto en vías de extinción. Desde la legislación de los países hasta la voluntariedad de los usuarios, todas las acciones parecen conducir a una desaparición completa del concepto de privacidad en línea.

Imagen de triocean – Fotolia.comSimilar Posts: